
Javier MARRERO ESTEVEZ
Graduado en Seguridad y Control de Riesgos
Master en Prevención de Riesgos Laborales
Policía Portuario
AUTORIDAD PORTUARIA DE LAS PALMAS G.C.
Las Palmas de G.C., Islas Canarias
ESPAÑA
La OMI en año 1973 adoptó el Convenio Internacional para prevenir la contaminación por los buques, que ahora se conoce universalmente como Convenio MARPOL 73/78, enfocado en la prevención de la contaminación que los buques. Este Convenio ha sido modificado por los Protocolos de 1978 y 1997 y se mantiene actualizado con las modificaciones pertinentes. La protección del medio marino constituye una preocupación en el ámbito científico y social, que toca resolver a todos los países, ya que las consecuencias de desoír dicho convenio pueden tener un alcance a nivel global.
El Convenio MARPOL 73/78 afronta la contaminación por los hidrocarburos, sustancias nocivas líquidas transportadas a granel, sustancias perjudiciales transportadas por vía marítima, aguas negras, basura, y posteriormente, la prevención de la contaminación atmosférica ocasionada por los buques.
Dicho convenio prevé que los países firmantes dispongan en sus puertos de instalaciones de recepción adecuadas para recoger los residuos generados a bordo de los buques, garantizando un adecuado tratamiento del residuo por parte de las correspondientes administraciones, con la finalidad de que reciban el tratamiento adecuado para neutralizar su poder contaminante, o de que puedan ser valorizados o reciclados para su posterior reutilización. El diseño de las Instalaciones de recepción es una necesidad indispensable para reducir y eliminar la contaminación procedente de los buques. El marco normativo de aplicación al sector portuario promueve el uso de las mismas, mediante una serie de bonificaciones y exenciones al buque. Si bien a mi parecer, en la actualidad de las bonificaciones están siendo motivo de sobre almacenamiento en algunos puertos sobre otros, generando problemas de rentabilidad y poniendo el proyecto en peligro.
Unas instalaciones portuarias receptoras adecuadas, deben satisfacer las necesidades de los buques, proporcionando servicios de calidad sin ocasionar demoras innecesarias a los buques.
Como conclusión, debo destacar que gracias al curso MARPOL he afianzado conceptos y conocimientos sobre la gestión de residuos y del marco normativo existente en esta materia, creando la conciencia de la importancia de mantener una constante vigilancia de los buques que nos visitan y transitan, así como la correcta gestión de los residuos desembarcados en nuestras islas, de tal modo que dada la fragilidad y poca diversificación de nuestra economía, hace necesario buscar la excelencia en la eficiencia de los puertos receptores y empresas gestoras.
Más información: Prevención de la contaminación por los buques (MARPOL) – IMBS
