Tailandia es actualmente el mayor productor y exportador mundial de atún (en
torno a 470.000 toneladas anuales de atún en conserva y preparados) y exporta
10.000 toneladas al año al mercado comunitario con un arancel del 24%
El sector pesquero europeo y, en especial, el atunero, representado por Europêche, organización de la que forma parte la española CEPESCA, cree que la negociación que arrancó ayer sobre el Acuerdo de Libre Comercio (ALC) con Tailandia, pone a Europa frente a sus propias contradicciones una vez más, ya que, de salir adelante, permitiría importaciones de atún libres de aranceles procedentes de este país, laxo en cuanto a la aplicación de los estándares sociales, medioambientales y sanitarios que la UE sí impone rigurosamente a su propia flota.
A juicio de los pescadores, ello abocaría a la flota atunera comunitaria a un escenario de competencia desleal y pondría en peligro la viabilidad del propio modelo europeo de pesca sostenible. Cabe recordar que Tailandia es actualmente el mayor productor y exportador mundial de atún (en torno a 470.000 toneladas anuales de atún en conserva y preparados) y exporta 10.000 toneladas al año al mercado comunitario gravadas con un arancel del 24%.
De salir adelante el ALC, este arancel desaparecería, lo que, a juicio de los pescadores, provocaría un incremento masivo de las importaciones, dada la inmensa capacidad exportadora del sector tailandés, con las consecuencias antes mencionadas: competencia desleal para la flota europea y unos estándares sanitarios, sociales y medioambientales deficientes y que ofrecen pocas garantías al consumidor.
La flota de cerco atunera europea es reconocida internacionalmente como un modelo de sostenibilidad y responsabilidad. Cumple con cuotas estrictas, opera bajo vigilancia continua a través de sistemas VMS (Vessel Monitoring System), embarca observadores científicos en el 100% de sus barcos, y está sujeta a una de las regulaciones de control más exigentes del mundo.
Además, cuenta con certificaciones como el sello MSC, así como de responsabilidad
social y ambiental, tales como Atún de Pesca Responsable (APR), sello impulsado por la propia flota atunera española y que certifica AENOR. De acuerdo con el sector, garantizar estas buenas prácticas implica, consecuentemente, unos costes operativos elevados que dificulta a estas flotas ser competitivas frente a otras extranjeras que operan en contextos mucho menos exigentes.
Según explica Xavier Leduc, presidente del grupo atunero de Europêche, “los lomos y latas de atún procesados en Tailandia a partir de pesquerías asiáticas con bajos estándares suponen una amenaza directa para nuestras flotas sostenibles, que operan bajo unas exigencias de control, responsabilidad social y protección ambiental muy superiores.
Eliminar los aranceles –añade–, supondría profundizar aún más en ese desequilibrio y
socavar cualquier posibilidad de competencia justa”. Deficiencias estructurales de Tailandia El sector también alerta sobre las profundas carencias estructurales del sistema pesquero y de transformación tailandés.
Así, apunta que su industria se abastece de atún entero
procedente de países con prácticas opacas en sostenibilidad y control sanitario y denuncia que no ha implementado el Convenio 188 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre trabajo en la pesca, ni ha ratificado otros acuerdos internacionales clave en materia de derechos laborales y humanos. Por último, apunta que la última auditoría realizada a Tailandia por la Comisión Europea (CE) en 2023 señalaba fallos graves y persistentes en materia de sanidad y seguridad alimentaria, evidenciando su incapacidad para cumplir con los estándares comunitarios.
Por ello, Europêche reclama a la CE que excluya explícitamente los productos de atún del acuerdo comercial con Tailandia y que mantenga reglas estrictas de origen, como la única forma para garantizar la supervivencia del sector atunero europeo y preservar un mínimo de equidad en el mercado único.
Según Anne-France Mattlet, directora del Grupo Atunero de Europêche, “con la normativa actual, la UE no puede bloquear legalmente la entrada de atún de bajo estándar, pero lo que no debe hacer bajo ningún concepto es permitir su entrada libre de aranceles”.
Por último, Europêche recuerda que el sector atunero comunitario, además de su liderazgo mundial en materia de sostenibilidad, genera miles de empleos directos e indirectos, muchos de ellos en regiones costeras altamente dependientes de la pesca.
Su desmantelamiento progresivo, en favor de productos importados sin garantías equivalentes, opina la organización pesquera, no solo es incoherente con los propios principios de la Política Pesquera Común (PPC) sino que compromete la soberanía alimentaria, la seguridad sanitaria y la cohesión territorial de la UE.
La entrada El sector pesquero europeo cree que Europa se reiterará en sus contradicciones si permite la entrada de atún tailandés sin aranceles se publicó primero en Actualidad Marítima y Portuaria.